martes, 31 de octubre de 2017

Sentir las manos con la necesidad de querer expresarlo todo,
el lenguaje no alcanza, las palabras son pequeñas y efímeras...
Cómo plasmar este nudo creciente, la angustia en la garganta, las dudas persistentes,
Cómo concretizar algo que tuerce tu cuerpo, estrangula tu alma y te anula. 
Te anula el poder, las ganas, la respiración fluida...te destruye.
Destruye las certezas, la mirada tranquila, la paz.

Entre las mil dudas tengo, una es si el duelo realmente te divide en dos;
la parte que desea volar y la parte que quiere quedarse,
yo más bien siento que me segrega en mil y un partes,
cada una con ganas de ir a diferentes lados, algunas sin querer ir a ninguno, 
algunas sin querer estar siquiera donde están
¿Cómo se supera un duelo de múltiples contradicciones, cómo las calmo a todas?

Sentir las cuerdas amarradas, la voz muda, las manos atadas, 
mi cuerpo no alcanza, los sentimientos rebosan y ahogan. 
¿Cuánto puede aguantar? ¿Cuánto más después de colapsar?

miércoles, 20 de enero de 2016





Hoy puedo decir que he vivido en un pequeño pedazo de tierra durante mucho tiempo, rica en muchas cosas, llena de maravillas y de potenciales herramientas para todo, pero me he dado cuenta que he vivido dormida en este lugar...No he sabido armarme, no he sabido armar barcazas para conquistar nuevos lugares.
Esta vez tengo que caminar a la orilla porque pronto comienza un nuevo viaje, uno en el que no hay un capitán que decida el norte, soy solo yo y el impredecible mar. Mientras camino y me abro paso entre matorrales no puedo evitar sentir lo blando que se siente el suelo aquí un poco más lejos y lo inseguros que se van tornando mis pasos. El clima es más extremo y hoy siento el frío muy frío...mientras camino temblando pienso en todo lo que podría haber traído para este camino, cuántos abrigos y herramientas podría haber empacado. El paisaje está cada vez más borroso, logro divisar a ratos cosas que desconozco, mientras mis planes y expectativas se van nublando progresivamente...¿Habrá por ahí algún puerto transitorio para tomar un respiro

martes, 16 de junio de 2015

El universo es rugoso, pero
me entrega consuelos vestidos de un pastel de mamá, 
me muestra lecciones de perseverancia en una mirada de papá,
me apuñala, sí que me apuñala, 
y luego limpia las gotas de sangre con un consejo de hermana, 
mece mis miedos como jugando con ellos, 
mientras me invita meciendo a un lado la valentía de mi hermano.

No sé realmente qué es este universo, 
quizás es un libro doblado en forma de cordilleras, 
con un clima confuso de playa y de interior.
Hay veces que me llueve con flores,
otras en que los rayos quebrajan todos los refugios,
pero siempre hay cuatro estrellas que me incluyen en sus juegos. 
Tenemos juegos de reparos, contracaras e ironías, 
pero siempre hay partidas de amor, halagos y agasajos.

Una pregunta preocupada con una fragancia de solución, una distancia que asegura incondicionalidad, un oído sostenedor de todo y una cosquilla que busca el desaturdimiento 
son regalos que este universo movedizo me envuelve y firma con sigla JJAT. 



viernes, 24 de abril de 2015

Ahí estaba, luego de infinitas dudas, de arrebatos, de lágrimas y miedos; ahí estaba poco a poco descendiendo. Ya no había más que hacer. No sé si a mi favor o en mi contra tenía todas las fuerzas que anulaban cada intención de escapar de ese momento.
Mientras caía, el deseo invencible que sentí antes de lanzarme comenzó a ser nublado por un miedo creciente. El viento acariciaba mi cuerpo, mis músculos se contraían, mis ojos, antes tan seguros de haberlo visto todo, se deslumbraban con cosas inimaginables. De un momento a otro el tiempo parecía haberse detenido pero luego la velocidad era increíble, la distancia cada vez se acortaba más y aún no podía definir si mi arrepentimiento era tan grande como el repudio que sentía por mi vida antes de saltar.
El tiempo se acababa, imágenes en mi cabeza comenzaron a bombardearme; rostros, sonrisas, llantos, logros, abrazos, hasta que mis ojos alcanzaron a ver el cemento tan crudo de la acera tan cercana. Ya iba llegando; preparé mi cuerpo, como si de algo sirviera, para el peor y último golpe de mi vida. Apreté mis manos con fuerza y esperé…
El minuto se hizo eterno y lo que fuera que estaba esperando nunca llegó; poco a poco mis pies fueron sintiendo la arena, y con un par de nuevas respuestas y el recuerdo latente del temor vivido comencé un nuevo camino.

sábado, 21 de febrero de 2015

Tendida, rendida y exhausta,
observo lentamente buscando saber cuál es mi actual paradero...
No hay luces, no hay velas,
ni siquiera la supuesta luz natural que llevas...
¿Se habrá acabado?
Los dolores afloran,
no se molestan en dejarme...
Sí, es otro vano intento de engañarme.

Sólo quiero renunciar,
no más dolor, no más sentir
¿Dónde y cuándo va a parar?

¡Tantas equivocaciones!...
cuánta soledad, cuánta tristeza.
Que ilusa fui al pensar que no volvería a este lugar nunca más.

martes, 26 de agosto de 2014















Pausa

Pareciera ser el ritmo constante,
la nueva, no tan nueva forma de moverse, o de no moverse.
Se disfraza de procesos, se jacta de superación...
se ornamenta de ligerezas y preocupaciones.

Sí, es el nuevo ritmo
un ritmo que carece de notas,
lo callan silencios
las pautas se mueven, se escapan
un ritmo con compases vacíos, con negras muy negras y blancas superfluas.

Al parecer es tiempo de una nueva canción
¿Cómo comienza?

lunes, 21 de abril de 2014

Sacúdete y salta.
...sigue ahí.
Pulsa el botón, déjate llevar.
...sigue ahí.
Cierra los ojos, y fuma.
...sigue ahí.

¿Qué más hacer?
La presión en el estómago, el nudo en la garganta y tu mente funcionando siguen ahí.